lunes, 13 de julio de 2015

Peña “Los 13”




Está considerada por todos como la primera peña que dio un paso al frente en la Vaquilla turolense. Se firmaron sus estatutos en septiembre de 1942, y le pusieron el nombre “Los 13” porque en el momento de la firma en el bar “Comercial”, fueron esos los que firmaron por encontrarse presentes en el acto. No quiere decir que fuesen solamente 13 sus componentes. El presidente de la peña fue siempre Don Miguel Gea. Su lema “Uno para todos y todos para uno”.

La primera peña 


Terminada la Vaquilla de  1942 y reunidos un grupo de amigos en el café Comercial, sito en la calle Nueva, decidieron crear una peña vaquillera de amigos a imagen y semejanza de lo que se estilaba en diversas regiones del norte de España. 
Un par de ellos, concretamente Miguel Gea y Rogelio Castaño, habían cumplido su servicio militar en San Sebastián, en donde los mozos ya corrían toros ensogados en el puerto pesquero de la ciudad e iban ataviados con camisa y pantalón blanco, pañuelo y faja rojos y alpargatas de cáñamo. 


Cuando Miguel y Rogelio fueron licenciados trasladaron sus vivencias a sus amigos y formaron la primera peña vaquillera turolense de la historia: “Los 13”. Firmaron sus estatutos en septiembre de 1942 trece personas, las reunidas en ese momento, aunque los peñistas fueron más.



 Ahí arranca la historia contemporánea de la Vaquilla. 
“Los 13” hacen su aparición en 1943, vestidos a la guisa anteriormente descrita. No son aceptados en un principio por el grueso del público, que les dedica toda clase de improperios.

 Pero la peña siguió y ya en años posteriores se fueron incorporando a la fiesta nuevas peñas. 
Las Peñas eran todas de calle, pues los locales sociales todavía no se estilaban.

lunes, 6 de julio de 2015

Santa Emerenciana, patrona de Teruel

Santa Emerenciana fue una mártir romana que murió en el 304 durante las persecuciones de Diocleciano
De acuerdo con la hagiografía cristiana, la madre de Emerenciana fue una niñera de Santa Inés, una rica heredera que finalmente fue martirizada después de abrazar el cristianismo. Emerenciana era catecúmena (cristiana conversa que aún no ha recibido el bautismo). Aunque los católicos la consideran igual a los mártires, que han recibido el "bautismo de sangre". Pocos días después de la muerte de Inés, Emerenciana fue capturada rezando en su tumba, y confesó que también era cristiana y fue ejectuada mediante la lapidación.
Este relato, que constituye una especie de apéndice de las "actas" de Santa Inés, no puede tomarse a la letra; pero existen pruebas de que una mártir llamada Emerenciana estuvo originalmente sepultada en el "Coemeterium majus". Dicho cementerio está un poco más distante de la Vía Nomentana que el sitio en que fue erigida la basílica de Santa Inés.

Al entrar a la Catedral de TERUEL  te das de bruces con esta escultura, en alabastro, que representa a Santa Emerenciana, "La Patrona de Teruel". 
 La única ciudad de España que tiene a esta santa por patrona es Teruel y esto ya es cosa singular. Singular también es, que la santa no recibiera el bautismo del agua (era catecúmena), pero sí recibió, en cambio, el de la sangre pues fue martirizada por lapidación en Roma en el año 304. 

El Seisado de Santa Emerenciana

El “Seisado” está compuesto por 6 personas. El genitivo – “de Santa Emerenciana”- nos pone esta institución en relación con la patrona de Teruel y de su diócesis.
El Seisado se fundó en 1487, que perpetua su nombre. Integrada por un Regidor, que preside; un Ciudadano como segundo y 4 “seises”. El Regidor es siempre concejal del Ayuntamiento y siempre el que más recientemente haya contraído matrimonio.
Todos deben ser hijos de Teruel y también haberse casado el mismo año, a excepción del Concejal del Ayuntamiento, quien tiene que haber nacido en nuestra Ciudad y estar casado.
La función de esta Institución consistía y para ello fue creada,  en  que si por cualquier desgracia, peste, cólera, inundación, tempestad, etc., desaparecía el Concejo y los Jueces, esta Institución del “Seisado”,  gobernaría el pueblo, hasta que por Ley se nombrara otro Concejo y Jueces.
  Se mantiene la tradición durante siglos de entre los Jefes de este colectivo. “Los componentes del Seisado serán designados de entre los matrimonios contraídos dentro del año, desde la fiesta de la Santa hasta el año siguiente”. De este modo el Jefe de los Seises, realiza las gestiones correspondientes entre los matrimonios habidos durante el año y una vez obtenido su consentimiento, los propone por escrito al Excmo. Ayuntamiento de Teruel, quien en sesión ordinaria de la Comisión de Gobierno, delibera y aprueba la relación presentada. Posteriormente el Ayuntamiento comunica personalmente a cada uno de los “seises” su nombramiento. Igualmente se les invita a unirse a la Corporación y participar en la celebración de la Eucaristía y procesión con el busto de la Santa. Dichos cultos se celebran siempre en la Santa Iglesia Catedral. Una vez finalizada la celebración de la Eucaristía, durante la procesión acompañan a Santa Emerenciana en su bellísimo busto-relicario, que fue realizado en 1615 por el platero zaragozano Claudio Yenequi.
La fiesta litúrgica de la “Santa” se celebra el día 23 de enero. Con posterioridad al siglo XVIII, con el fin de darle mayor solemnidad externa a la procesión se cambió a mejor tiempo. Coincidía siempre en domingo –solía hacerse en torno a la Ascensión-, pero no dio el resultado esperado y los ciudadanos  no se enteraban.
Tras el cambio varias veces de fecha, en el año 1994, les pareció bien al Cabildo y al Ayuntamiento situarla en el inicio de las Fiestas del Angel.

Costaleros

Como indico anteriormente la intención es dar a conocer en lo posible la fiesta de nuestra Patrona Sta. Emerenciana. Ello implica también el contar con otras personas; en este caso los costaleros que llevan a nuestra patrona. Hasta el pasado año 2001,su número era de 11 personas, en su mayoría la tradición viene de padres a hijos. A partir del año 2002, se ha ampliado el número de costaleros hasta 17, debido a que por causas de trabajo, algunos fallaban. Pero el hecho de ir reforzando los costaleros, también nos ha inducido a renovar su uniformidad y para este año todos ellos, portan a
nuestra imagen con traje oscuro, camisa blanca y corbata granate, -color de la bandera de Teruel-.

viernes, 3 de julio de 2015

El toro y la estrella en la ciudad de Teruel.




    Es el famoso Fuero de Teruel, concedido el 1 de octubre de 1171 por el rey Alfonso II de Aragón. 
    Así se inicia el texto del Fuero:

Puesto que la memoria es resbaladiza y no es suficiente para la multitud de las cosas, se hace necesario dejar constancia material de ella, a fin de que se restaure íntegramente por el escrito lo que se ha escapado del albergue del pecho por el paso del tiempo. Por esto, sea conocido por todos, presentes y venideros, que nos, Alfonso, por la gracia de Dios rey de Aragón […], hago y pueblo una villa en el lugar que se llama Teruel. Y para que los habitantes y pobladores que lleguen, habiten allí más segura y gustosamente, y otros deseen venir, les concedo y hago esta carta de población, costumbre y franqueza.



   La de Teruel es una bonita historia, que en sus inicios se basa en este magnífico fuero, uno de los más destacados e importantes de España. Es una obra un valor histórico excepcional, no tiene precedentes y primer texto legal de gran extensión redactado en la Península Ibérica. 
   Pero, como todos los lugares de importancia, en algún momento la ciudad sintió la necesidad de envolver sus orígenes en aura de leyenda, y así cuenta con un relato muy popular que narra su fundación. 







   Cuenta que acampadas las huestes de Alfonso II en el cerro que hoy ocupa Teruel, hubo de marcharse el rey urgentemente a otro lugar del reino; los caballeros que iban con él le sugirieron la conveniencia de fundar en el lugar donde se hallaban una villa para reforzar la frontera y él accedió antes de marchar. Pero los señores que habían de encargarse de realizar aquella nueva fundación dudaron sobre la elección del emplazamiento más adecuado… 

   Finalmente decidieron que escogerían aquel que la Providencia les marcara con alguna señal. Y aquella señal no tardaría en llegar. Las tropas moras de los contornos les prepararon una emboscada, enviando hacia donde estaban una enorme manada de toros con las astas encendidas. Los cristianos no solo acabaron con aquella amenaza, sino que dispersaron a los soldados enemigos, adueñándose de la margen izquierda del río Guadalaviar. Y fue entonces cuando vieron, en un alto, a uno de los toros con una luz entre las astas; quizá fuera un resto de la pez o las ramas ardientes que le hubieran colocado, pero parecía una estrella…
   Esa fue la señal que los caballeros cristianos interpretaron como un guiño de la Providencia que les indicaba el lugar donde había de estar Teruel. Y ese fue, por tanto, el lugar elegido. Por eso es por lo que hasta hoy el toro se identifica con Teruel en muchos de sus símbolos: destacadamente, en el escudo, en la bandera y en el monumento que se alza en la plaza que constituye el centro de la ciudad, el famoso Torico.




   Otra versión, que recoge por ejemplo Cosme Blasco y Val en su vetusta Historia de Teruel, afirma que, habiendo determinado el rey y sus caballeros la fundación de una ciudad en la zona, divisaron un toro en un cerro, que mugía y al que seguía en sus movimientos una estrella que desde el firmamento parecía alzarse sobre su cabeza. El animal se paró en la cumbre de un cerro, siempre con el astro sobre él; y aquella visión produjo tal impresión en los cristianos que eligieron aquel lugar para la fundación que intentaban.


















  La relación de Teruel con el toro, sin embargo, podría ser más antigua que todo eso, si se atiende a la existencia de monedas romanas acuñadas con el símbolo del toro y la estrella (mejor, las estrellas, pues suelen ser dos) o a la tradición que afirma que la ciudad fue fundada, en realidad, por unos fenicios que remontaron el río Turia y que, debido a la cantidad de toros que existían en el lugar, dieron el nombre de este animal tanto al río por el que habían venido como a la población recién creada, a la que llamaron Turbao Tor-bat. El erudito decimonónico Miguel Cortés se inclinaba por aceptar esto último, afirmando haberse hallado monedas celtíberas en los contornos de Teruel en las que se veía «el buey arrodillado, en ademán de recibir las divinas influencias de la diosa Venus, representada en el lucero».

















domingo, 24 de mayo de 2015

DICHOS Y REFRANES DE LOS DISTINTOS MESES DEL AÑO



ENERO

v  Agua en enero, cada gota un dinero. (Llueve poco los meses de enero).
v  Mata el puerco en enero, si quieres conservarlo bueno. (El frío es el tiempo de la matanza, con temperaturas bajas se conserva mejor la carne).
v  En enero, se hiela el agua en el puchero.
v  En el menguante de luna de enero, corta tu madero. (La madera cortada entonces no se apolillará, ni se carcomerá).

 FEBRERO

v  Febrero y las mujeres, tienen en un día diez pareceres. (El tiempo atmosférico de febrero, con sus cambios bruscos, es reflejo de la condición femenina, siempre voluble y tornadiza).
v  Mal año espero, si en febrero anda en mangas de camisa el jornalero. (Si durante el mes de febrero hace calor, los frutos madurarán antes de tiempo y se echarán a perder).
v  En febrero busca la sombra el perro, a los últimos que no a los primeros.
v  Para febrero, guarda leña en tu leñero.
v  Febrero, siete capas y un sombrero.
v  Febrero loco y marzo otro poco.
v  Febreros y abriles, los más viles.

 MARZO

v  Marzo marceador, que de noche llueve y de día hace sol.
v  Marzo varía siete veces en el día. (Durante el mes de marzo el tiempo es tan cambiante y variable que cambia mucho el mismo día, y así jornada tras jornada).
v  Marzo marceador, un día malo, otro peor.
v  Cuando marzo mayea, mayo marcea.
v  Si a últimos de marzo o primeros de abril no ha cantado el cuco, es que está malo o se quiere morir.

 ABRIL

v  En abril, no quites fil. (Aunque durante el mes de abril el tiempo sea benigno, no se puede uno quitar el abrigo. Fil significa hilo, en referencia a la ropa).
v  En abril, cada gota vale mil. (La lluvia para la cosecha en el mes de abril favorecerá mucho su crecimiento).
v  El invierno no es pasado, mientras abril no ha terminado.
v  Si truena en abril, prepara la capa y échate a dormir.
v  Abril que truena, anuncia cosecha buena.
v  En abril, las aguas mil.

 MAYO
v  Si no hubiera mayo, no hubiera mal año. (Hasta bien entrado mayo no está libre de heladas el labrador).
v  Hasta el cuarenta de mayo, no te quites el sayo.
v  Mayo hortelano, mucha paja y poco grano. (Si hay un exceso de lluvia, la mies crecerá en exceso pero eso no significa que el grano sea de buena calidad ni abundante).
v  Marzo ventoso, abril lluvioso, sacan a mayo florido y hermoso.
v  Llueva para mi abril y mayo, y para ti todo el año.
v  Mayo mojado, del barbecho hace prado.
v  Truenos por mayo, vientos a chorros.

 JUNIO

v  Si en junio llueve, en invierno nieva.

 JULIO

v  Julio normal, seca el manantial. (Se trata de un mes de sequía hidrológica).
v  Junio, julio y agosto, ni col, ni mujer ni mosto.
v  La lluvia de julio hace madera.

 AGOSTO

v  En agosto, frío al rostro. (Después de mediados de agosto, el tiempo cambia y refresca).

 SEPTIEMBRE

v  Septiembre, o seca las fuentes o se lleva los
puentes. (Septiembre es un mes muy variable climatológicamente hablando).
v  Buen tiempo en septiembre, mejor en diciembre.

 OCTUBRE

v  Octubre, las mejores frutas pudre.
v  El agua de octubre, siete lunas cubre. (Los refranes indican que se trata de un mes de abundantes lluvias).
v  En octubre agua del diez al veinte, para todo es conveniente.

 NOVIEMBRE

v  Noviembre tronado, malo para el pastor y peor para el ganado.
v  Marzo trae hojas y noviembre las despoja.
v  Si en noviembre oyes que truena, la cosecha siguiente será buena.
v  Noviembre, bendito mes, que empieza con los Santos y acaba con San Andrés.

 DICIEMBRE

v  En diciembre, se hielan las cañas y se asan las castañas.

v  No hay en diciembre valiente que no tiemble.

sábado, 14 de marzo de 2015

EL SERMÓN DE LAS TORTILLAS

     



      Cada martes de Pascua, la ciudad aragonesa de Teruel tiene una celebración tradicional: “El Sermón de las Tortillas“. Esta celebración gastronómica consiste en disfrutar de los espacios al aire libre que se encuentran alrededor de la ciudad para degustar una rica comida al aire libre. Aunque puede parecer algo que se ha implantado en la actualidad, la realidad es que esta fiesta tiene sus orígenes en la Edad Media.
 
       Por aquel entonces, era el martes de Pascua cuando los habitantes de esta ciudad se disponían a elegir los cargos que regirían a la ciudad por el resto del año. Éstos se renovaban al llegar el siguiente martes cristiano.
       
Esa convocatoria surgió como propuesta de la Cofradía de Nuestra Señora de la Villa Vieja y de la Sangre de Cristo



Ésta, todavía hoy realiza su procesión durante la Semana Santa con el objetivo de entregarle una comida a los habitantes más pobres de Teruel.
       
 Esta hermandad reunía a estos vecinos en una Ermita que ya ha desaparecido y que se encontraba ubicada muy próxima a lo que hoy en día representa el Centro Penitenciario de la ciudad.         





        Y es justamente aquí donde surge el nombre de esta celebración. El Sermón de las Tortillas no es un término caprichoso sino que se relaciona directamente con lo que allí sucedía.
        Todos los que acudían a la Ermita con el fin de llevar un alimento a sus bocas primero debían escuchar un sermón y posteriormente a esto recibían diferentes viandas. ¿Por qué la tortilla? Pues, en aquella época éste era uno de los alimentos que más nutrientes aportaban en una dieta alimenticia y, por supuesto, la tradición se ha mantenido además por lo deliciosas que resultan.

        En la actualidad este ritual del Sermón de las Tortillas ha tenido diferentes variaciones, sobre todo, gracias a que el automóvil se ha convertido en algo sumamente popular. De esta manera, es posible realizar la cita en incluso en los lugares más alejados de Teruel. Sin embargo, tampoco se realiza ya el sermón previo, por lo que de aquella tradición sólo se conserva el nombre.
        Entre los alimentos que se consumen durante esta fiesta popular, cultural e histórica se encuentran el cerdo que se sacrificó durante la temporada de invierno, la longaniza y las roscas de bizcocho con huevo duro. Por supuesto, la tortilla sigue siendo el plato principal de la reunión.



       Hay dos opciones por las que esta festividad puede resultar interesante. Por un lado, para formar parte de una tradición que ha permanecido intacta durante siglos o, por el otro, para disfrutar de un casco urbano que queda completamente solitario, ideal para descubrir rincones que permanecen ocultos cuando la actividad cotidiana se vuelve constante.